¿A qué hemos venido a este mundo? A ser santos. Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación. Nos ha elegido en Cristo antes de la constitución del mundo para que seamos santos. Podemos enfocar la santidad desde el aspecto de la gracia, desde la transformación en Cristo, desde el aspecto del amor, desde la unión con la cruz, desde la óptica del amor…