El pueblo de Israel repetía constantemente la frase “su fiel amor perdura para siempre” porque necesitaban recordar quién era Dios en medio de su historia. Cada vez que la declaraban, recordaban su fidelidad en cada temporada: en victorias, desiertos, batallas y milagros. A veces olvidamos lo que Dios ya hizo, pero aun en medio de temporadas difíciles, Él sigue siendo fiel.