Días después del desalojo masivo del B-9, antiguo instituto donde malvivían personas que o no podían pagar una vivienda o estaban en situación irregular, visitamos el barrio de Sant Roc en Badalona. Los vecinos se siguen quejando de falta de seguridad. Este es un barrio creado, en parte, para realojar a los gitanos de las barracas que todavía quedaban en Barcelona a principios de los años 60. Siempre arrastra mala fama, el estigma que durante los 80 fue el del tráfico y consumo de droga. Un barrio pobre y olvidado como hay tantos en el extrarradio de las ciudades españolas. Por qué los vecinos, ahora, protestan por la inseguridad. ¿Por qué rechazan a algunos inmigrantes si el barrio se construyó para acogerlos? ¿Por qué, en lugar a mirar a los de arriba que les pueden solucionar los problemas, miran a los que están por debajo de los que viven allí toda la vida? Hablamos con vecinos y también con Carles Sagués de la Plataforma Sant Roc Som Badalona. El signo de los tiempos es que a poca distancia se está construyendo un barrio de súperlujo para otros inmigrantes, estos no molestan porque pueden pagarse el piso de lujo en el nuevo canal marítimo, así además del parking tienen el amarre en la puerta.