Un descarrilamiento y posterior colisión de dos trenes de alta velocidad, un Irio de Málaga a Madrid y un Alvia de Madrid a Huelva, ocasiona la tarde de ayer en Adamuz, cerca de Córdoba, el accidente más grave de la alta velocidad española en 34 años. Los tres últimos vagones del Irio descarrilan e invaden la vía contraria, chocando con el Alvia y haciendo que sus primeros vagones caigan por un talud. El balance actual es de 24 fallecidos y más de 70 heridos, 24 de ellos graves, incluyendo 4 menores. Los servicios de emergencia, el ejército, la Guardia Civil y psicólogos trabajan en la zona, mientras los vecinos de Adamuz ofrecen ayuda. La línea Madrid-Andalucía permanece cortada al menos dos días. El ministro de Transportes, Oscar Puente, califica el suceso de "extraño", pues la vía ha sido recientemente renovada. La investigación para esclarecer las causas ya está en marcha. Políticos nacionales e internacionales expresan sus condolencias, y Renfe e Irio gestionan los ...