Los profesionales médicos del Banco de Sangre de Cantabria denuncian una situación de "discriminación salarial" y precariedad laboral que, aseguran, se arrastra desde hace años y que ya está teniendo consecuencias en el servicio. Actualmente, la plantilla de médicos de familia ha quedado reducida a tres profesionales tras una jubilación sin relevo, una situación que ha provocado la suspensión de algunas colectas de donación y que, según denuncian, está obligando a reorganizaciones constantes de turnos en pleno verano.