La Albufera de València vive una situación crítica que necesita de medidas urgentes y coordinadas entre todas las administraciones, según los expertos que trabajan en esta zona. Se trata de un parque natural que tiene dos partes: la Devesa, que es un gran pulmón verde con cientos de hectáreas de vegetación y varios kilómetros de playas, y el humedal, que representa el lago de agua dulce más grande de España, con un gran arrozal donde se produce el arroz de denominación de origen protegida y donde se refugian aves de hasta 300 especies diferentes.
Este jueves, en el programa especial de La Ventana desde Bioparc València, hemos conocido su estado actual y las soluciones para mejorar la calidad ambiental del parque.
Este lago es el que concentra los principales problemas del parque natural. El agua lleva décadas perdiendo calidad y, aunque durante alguna época mejoró, en los últimos años ha vuelto a empeorar, como explica Antonio Camacho, que es el presidente del comité de expertos de la Albufera.
Camacho explica que la Albufera de València tiene una calidad del agua mala desde hace décadas, que durante algunos años empezó a revertirse, pero que en estos últimos ha vuelto a empeorar y convierte lo que antes era un lago transparente en una sopa verde. Detalla que el diagnóstico del lago está claro desde hace mucho tiempo y que se sabe qué hay que hacer para evitar que siga empeorando. Sin embargo, alerta de que las instituciones no están haciendo lo suficiente.
El presidente del comité de expertos del lago asegura que hacen falta medidas urgentes y más decididas por parte de todas las administraciones: Ayuntamiento, Generalitat y Gobierno central, y pone el plan para rescatar Doñana como ejemplo.