Lo de la huelga educativa empieza a convertirse en el cuento de nunca acabar, inaugurando hoy su quinta semana consecutiva. Con todas las consecuencias que esto tiene sobre el profesorado y el resto de la comunidad educativa, que resiste, a pesar de la dilación en la negociación. Una negociación que sigue avanzando, muy lentamente y además, con retransmisión incluida, que no parece ser la forma más adecuada para desbloquear asuntos enquistados. Parece más cerca el acuerdo en cuestiones como la burocracia o las ratios, pero las posturas están alejadas todavía en retribuciones y valenciano. Y van cinco semanas ya.