Partido Popular y PSOE rompieron las tendencias de los anteriores comicios en las elecciones de Castilla y León y ambos salen más reforzado de lo que las encuestas y las dinámicas auguraban. Los de Fernández Mañueco ganaron las elecciones y sumaron dos procuradores más de los que tenían, pero con 33, se quedan a 9 de la mayoría absoluta. Los socialistas, con Carlos Martínez al frente, también sumaron dos parlamentarios y llegan a los 30, manteniendo su distancia con el PP. Vox, que será clave para gobernar, no pudo confirmar lo que apuntaban las encuestas y se quedó lejos de superar el 20% de los votos, pero con 14 parlamentarios -uno más-, serán la llave para gobernar.