El Levante abre la jornada 36 esta tarde en Vigo. Con la victoria épica ante Osasuna, se ha ganado el derecho a jugar otro matchball. Aunque este es diferente: si gana, se pondrá en situación de poder abandonar -veremos si de forma provisional o definitiva- la zona de descenso. Meterse con 39 puntos a falta de dos jornadas trasladará toda la presión esta a los cuatro equipos que están con esa cifra de puntos (39) en la clasificación: Mallorca, Espanyol, Elche y Girona. Para eso es obligatorio mejorar la imagen de la última salida a La Cerámica. Si el Levante suma hoy tres puntos en Balaídos, sus opciones de permanencia aumentarán de forma absoluta. Yo estoy convencido que, si le gana al Celta, no baja.