La carne ha sido un componente clave en la dieta humana desde sus orígenes, aunque no resulta indispensable. En este episodio de Quilo in Memoriam, el Dr. Francisco Grande Covián expone, a partir de los conocimientos de los años 80 —aún en gran medida vigentes—, la importancia nutricional de la carne como fuente de proteínas de alta calidad, hierro fácilmente absorbible, zinc y vitaminas del grupo B, en especial la B12. También destaca su capacidad para mejorar la absorción de hierro procedente de otros alimentos, algo especialmente relevante en dietas basadas en vegetales. No obstante, su contenido en grasas saturadas puede influir en el riesgo cardiovascular, por lo que se recomienda un consumo moderado.
Aunque estos planteamientos siguen siendo en general válidos, algunos aspectos requieren hoy una revisión más prudente. En este sentido, Jorge Laborda aporta una perspectiva actualizada a la luz de los avances recientes en investigación nutricional.